/ agosto 18, 2019/ Consejos

Los sueños que te propongas deben ser inspiradores y ningún sueño “realista” lo es. Es por eso que cuando nos vamos a plasmar metas debemos hacerlo a lo grande! Debemos dejar correr nuestra imaginación y escribir lo que queramos, porque entre más grande sea ese sueño, más nos hará suspirar y ese suspiro es lo que nos inyecta voluntad y deseo.

Y te preguntarás… ajá y luego de escribir en una hoja eso que tanto deseo y me hace suspirar, que hago? Pues simple, lo bajamos a miles de pasos pequeños que te llevarán a él. Lo que debemos hacer es convertir ese sueño en un plan, pues si no hacemos eso, simplemente allí quedará. Si no lo divides en muchos pasos pequeños, pasará el tiempo y no avanzarás nada para lograr eso que tanto quieres.

La herramienta que te propongo, y que uso porque me parece bastante sencilla de usar, es graficar una línea de tiempo.

Como soy fiel creyente que la mejor manera de aprender algo es con un ejemplo, te mostraré como hice yo para plasmar en una línea de tiempo mis metas cuando apenas tenía 20 años. Pues si, siempre he sido medio ñoña de la planificación y para soñadora ufff, búsquenme. El tema aquí es que cuando era muy joven yo tenía el ojo puesto en otras cosas que quizás otros chicos de mi edad no tenían en mente, te contaré la historia.

Hace 10 años, en el año 2009, estaba estudiando Ingeniería Civil en la Universidad Tecnológica de Panamá, y a pesar de estar sufriendo mucho en la carrera, porque la verdad ningún diseño de la rama de Ingeniería Civil me gustaba, descubrí que un Ingeniero Civil no únicamente diseña, que los proyectos en ejecución requerían terminarse en tiempo, calidad y costo… y que la herramienta utilizada para llevar control de esto es el famoso “cronograma”. Y te preguntarás, que es un cronograma? Bueno, los que están en el mundo de ingeniería lo conocen bien… pero yo te lo resumiría sin mayor detalle técnico a una línea de tiempo en donde colocas que actividades debes hacer en determinadas fechas para concluir un proyecto.

Ahora te dirás dentro de ti, Querube se desvió por completo, empezó hablando se sueños y ahora anda hablando de proyectos de ingeniería… Y la verdad es que todo esto tiene su analogía y es que tu sueño, por muy ambicioso y grande que sea, se puede aterrizar en un plan y ese plan se puede plasmar en una línea de tiempo y esa línea de tiempo será tu proyecto. No hay diferencia entre un proyecto como “construir una casa” y un proyecto como “llegar a ser gerente en la empresa X”, no hay diferencia. Un proyecto se formula, se planifica, se ejecuta, se le da monitoreo durante la ejecución y se cierra cuando lo terminas… un sueño también: lo formulas, lo planificas, ejecutas las actividades necesarias para alcanzarlo, y cuando lo cumples… vas por otro.

Ahora entrando en materia, regresemos a cuando tenía 20 años…

Entendiendo lo que es un cronograma, y analizando las bases de su implementación, me pareció interesante aplicarlo en el proyecto más grande que tenía en mis manos en ese momento: Mi vida. Y plasmé en un cuaderno cuál era la vida que yo quería tener cuando cumpliera 30 años, que tipo de mujer quería ser? Qué cosas quería tener? Y como cualquier otra chica de mi edad hice una lista de la Querube que soñaba… Yo quería:

  1. Ser gerente en una de las empresas con mayor trayectoria en Panamá, (y en esos tiempos tenía 3 en la mira: ACP, Odebrecht y CUSA)

  2. Tener una casa

  3. Tener un carro

  4. Tener una maestría y un doctorado

  5. Ser bilingüe

  6. Haberme casado y estar lista para mi primer hijo (que según yo en esos tiempos, lo tendría a los 31 años)

  7. Haber viajado como mínimo a 5 países diferentes

Jajajajaja, solo de leer esa lista me da un poquito de gracia, pero es la Querube que yo soñaba ser y esa es la Querube que yo plasmé en mi línea de tiempo así:

1

21 años

2

22 años

3

23 años

4

24 años

5

25 años

6

26 años

7

27 años

8

28 años

9

29 años

10

30 años

Entrar a trabajar en una buena construct.

Tener una casa (Debía tener trabajo)

Tener un carro (Debía tener trabajo)

Maestría (Debía haberme graduado)

Ser bilingüe

Doctorado (Debía tener maestría)

Haberme casado y estar lista para mi primer hijo

Viaje

Viaje

Viaje

Viaje

Viaje

Esta tablita era mi línea de tiempo que me diría en que año más o menos quería obtener algunas de mis metas para que cuando yo tuviera 30 años fuera la Querube que soñaba.

En mis primeros dos años no plasmé ninguna meta, yo estaba clara que mientras no me graduara de ingeniería no podía dar ninguno de mis pasos, sin embargo si podía prepararme para lo que venía. Por ejemplo; yo quería trabajar en una súper empresa y tenía 3 en mente y como quería trabajar allí apenas me graduará (a mis 23 años), mientras tenía 22 años hice lo siguiente:

  • Investigué que necesitaba para entrar a trabajar en la ACP. En esos tiempos mi papá me dijó que debía armar un perfil digital en su web de reclutamiento y hacer unas pruebas de inglés y matemáticas que ponen online y así lo hice. En matemáticas volé, pero en inglés reprobé… a lo mejor por eso no me voltearon a ver, jejejeje pero no importa, yo lo hice.

  • Me metí en una conferencia que dio Odebrecht en la Universidad, sobre la construcción de la Cinta Costera, y luego de que se acabara me acerqué al conferencista y le pregunté de frente; qué podía hacer para trabajar con ellos? Y él sonrió y me dijo que me comunicara con Recursos Humanos de las oficinas de ellos que a lo mejor estaban reclutando estudiantes. Creo que me chifeo con eso, pero bueno… que importa… yo llamé a las oficinas, pedí que me pasarán a alguien de Recursos Humanos, expliqué que me gustaría trabajar con ellos y me dijeron que enviara mi hoja de vida a un correo que me dieron y así lo hice.

  • Y ya que, llamando por teléfono a las oficinas de Odebrecht, había obtenido un correo de Recursos Humanos, hice lo mismo con CUSA. Llamé y dije que si podía enviar mi hoja de vida que me encantaría trabajar con ellos y me explicaron cómo podía aplicar a través de su página web y así lo hice.

Y en noviembre de 2011, a punto de cumplir mis 23 añitos, me escribieron por correo de parte de CUSA para contratarme… no lo podía creer!, con cero experiencia ingenieril y mandando mi hoja de vida a lo random, ellos querían contratarme! Me ofrecieron ser asistente de la asistente, pero a mi no me importó! Ya estaba adentro y estaba dispuesta a tomar toda la experiencia que pudiera. Así fue como cumplí mi primera meta para llegar a ser la Querube que soñaba ser a los 30 años.

Como se podrán imaginar, el conseguir trabajo era fundamental para las siguientes metas que tenía en lista, pues eran metas materiales yo quería casa y carro. Sin obtener trabajo no podía avanzar, esa es la razón por la cual esa era mi primera meta. Esa meta me frenaba las demás, eso se hace en un cronograma, colocar primero las actividades que te ayudan a obtener las demás.

Ahora se preguntarán por qué casa primero que un carro? Muchos amigos me decían, tas loca! Cómprate un carro primero, no te aprobarán préstamo para la casa si no tienes mínimo 2 años trabajando continuamente, bla bla bla. La verdad muchas cosas me dijeron, pero yo no les hice caso, yo moría por tener independencia y en esos tiempos cuando debatía algo con mi mamá, ella siempre me decía la clásica “mientras vivas en mi casa las cosas se hacen como yo digo” jejeje… eso se me metió en la sangre, al punto que lo que más deseaba tener era un lugar en donde hacer las cosas como yo decía.

Así que no le hice caso a nadie y a mis 23 años y solo con 3 meses de estar trabajando en CUSA fui a una feria de casas que hicieron en Panamá, pase horas caminando sola en esa feria con un cuaderno en mano y le pregunté a todos los vendedores que pude: “qué tenía que hacer para comprar una casa?” y todos me daban una lista de requisitos que iba apuntando. Todos coincidían en que debía tener buenas referencias de crédito y fue allí donde descubrí que el comprar una casa no sería tan inmediato como yo pensaba. Necesitaba tener referencias de crédito! y eso implicaba sacar una tarjeta de crédito. Lo bueno de ir a esta feria es que me permitió conocer las casas que estaban vendiendo en ese momento. Luego me dediqué a ver casas modelos y a escoger cual quería. Al día siguiente de ir a esa feria saqué una tarjeta de crédito.

5 meses después hicieron otra feria de casas y yo volví a ir, esta vez le pedí a mi mamá que me acompañara. Ya tenía 8 meses trabajando en CUSA y 5 meses de referencias de crédito, lleve un montón de copias de todos mis papeles en un sobre amarillo y recuerdo muy bien que tenía mucho temor de que me rechazaran porque tenía poquitito tiempo de todo, pero mi mamá me dijo “no pasa nada… si te dicen que no, volvemos en la siguiente feria”.

Yo apliqué y dos días después me llamaron para que fuera a firmar papeles, que la casa que yo quería me la entregarían en 1.5 años después y que para ese tiempo ya había superado los 2 años mínimos de continuidad laboral que solicitaban y que no veían inconveniente en no darme el préstamo. Y así fue como yo a mis 23 años ya había comprado una casa.

Ahora bien, no te contaré la historia de los detalles de cada una de las metas que plasmé, incluso es importante que sepas que no todas las logré antes de mis 30 años, algunas las tengo identificadas para lograrlas antes de los 35, otras ya ni siquiera las quiero obtener.

De eso se trata ese proyecto que se llama vida: De soñar, de convertir ese sueño en plan, de hacer acciones y tomar riesgos para concluir esos planes, de tener aciertos y equivocaciones… y cuando te encuentres con esas equivocaciones, que siempre pero siempre dejan lecciones, ajustes ese plan y lo extiendas un poquito o lo contraigas de ser necesario, lo cambies… no importa, lo importante es que el plan exista, lo escribas y lo veas a diario. Y esto creo que es lo más importante de tener un plan, verlo a diario y preguntarte si eso que haces hoy, y a que le dedicas tanto tiempo, es algo que te acerca a tu meta, a tu sueño.

Por eso te propongo que hagas una línea de tiempo, escríbela! ponla en tu escritorio, clípsala a tu agenda, suspira cuando lo veas y rodéate de gente que te apoya con ella… como mi mamá aquella vez, eso es necesario para poder continuar ejecutando ese plan, por que si ella no me hubiera alentado, probablemente me hubiera paralizado el miedo y la historia hoy fuera diferente.

Plasma tu línea de tiempo, puede ser a 10 años como yo en ese tiempo, puedes hacer una de 5 años, puedes hacer una anual y la divides en meses… yo ahorita tengo líneas de tiempo de semanas, en otra entrada les puedo contar sobre como lo hago actualmente. Tu puedes hacerla del tiempo que quieras y puedes tener la cantidad de líneas de tiempo en paralelo que quieras, lo importante es que las hagas, las veas constantemente y tomes acciones que te lleven a cumplir con ese plan. Entre más chiquitita sea la medida de la línea de tiempo que desgloses, mejor! Por que avanzarás poco a poco a eso que tanto quieres. Sueña en grande, pero planifica en pequeño.

Compartir esta entrada

1 Comentario

  1. Hola Querube, me paso por aquí sólo para darte las gracias por tu podcast, tienes una voz muy linda y eres muy inspiradora. Soy Marta (31 años) de Madrid y busco no vivir sin más, sino ser consciente de cada pasoque doy en el proyecto más importante que tengo entre manos, mi vida (como tu bien dices) mil gracias por todo el valor que aportas

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estos HTML tags y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>
*
*