/ octubre 21, 2019/ Consejos

Hablemos de objetivos SMART… La verdad es un tema bastante común en la web, hay un montón de información en internet y no es mi intención ser una entrada más que habla del mismo tema gastado. Sin embargo, al día de hoy sigo viendo personas que les cuesta un poco establecer objetivos en su día a día.

En tu agenda debes especificar objetivos que cumplir a diario y el saber establecerlos correctamente es el primer paso para poder cumplirlos y avanzar hacia cualquier meta que te propongas. Por lo que quiero hacer de esta entrada algo práctico, como siempre, para que sea sencillo de entender.

Primero es importante que sepan que los objetivos SMART son llamados así por un acrónimo en ingles, cada letra de la palabra SMART tiene un significado que debe cumplir el objetivos que estableces.

Muchas veces nos vemos tentados a escribir en nuestros “To Do List” o en nuestras agendas objetivos generales que cumplir y esto siempre nos hace dudar de si cumplimos o no con ese objetivo. Para saber si el objetivo que te propones es SMART, debes hacerte las 5 preguntas basadas en los significados del acrónimo.

Es importante acotar algo antes de irnos al ejemplo, que en lo personal me confundía con está metodología; por mucho tiempo vi la A, de “alcanzable” y la R, de “realista” del acrónimo como una sola, pero con la práctica he caído en cuenta de que la A de “Alcanzable” va enfocada a capacidad propia (¿puedo yo con mis capacidades actuales cumplir este objetivo?) y la R de “Realista” a recursos materiales disponibles (¿tengo yo actualmente lo necesario para cumplir este objetivo?). Aunque sean muy parecidas, son diferentes y vale la pena identificarlas por separado. Lo verán claramente con el siguiente ejemplo en donde analizo un objetivo general y lo convierto en un objetivo SMART.

Objetivo General: “Leer un libro el domingo”

S – ¿Este objetivo es específico? No lo es, lo mínimo que debes especificar es ¿qué libro leerás? Pues podrías tener varios libros en cola.

M – ¿Este objetivos es medible? Tampoco lo es, debes indicar por lo menos un mínimo de páginas que quieras leer. Sí no pones un mínimo, es probable que aveces ni siquiera cumplas con la actividad. Sin temor a equivocarme, estoy segura que muchos, al igual que yo hace un tiempo, llenábamos la agenda de cosas que hacer que ni siquiera empezábamos. Bueno, el colocar un mínimo nos fuerza a cumplirlo.

A – ¿Este objetivo es alcanzable? Probablemente no, como no me dice que libro es, no se que tan extenso pueda ser por lo que jamás podré saber si yo puedo lograrlo. Muchas veces nos plasmamos objetivos que no podemos cumplir y al no cumplirlos nos frustramos. Y no porque sean imposibles ni nada, a mi me encanta ponerme objetivos retadores. Sin embargo, necesitamos autoevaluarnos a nosotros mismo y saber si con los hábitos y rutina que tenemos es posible. No todo el mundo puede leerse un libro en un día, ni tampoco es posible leer todos los libros en un día, aunque seas el mejor lector del mundo. Debes estar claro si lo que quieres lograr, al plasmarte un objetivo, es alcanzable para ti.

R – ¿Este objetivo es realista? Esto podrá causarles gracia a muchos, pero es real. Las preguntas que se me viene a la mente al leer este objetivo general es “¿Tendrá un libro que leer esta persona?”, “¿Tendrá suficiente tiempo disponible ese domingo para leer todo un libro?” y en este ejemplo podrá resultar obvio, pues una persona no pondría un objetivo como este en su agenda si no tuviera un libro que leer. Pero créanme he visto a personas plasmarse objetivos más elaborados que no son realistas, objetivos que para cumplirse requieren de ciertos recursos materiales que no tienen. En este ejemplo es súper sencillo identificarlo. Pero para saber si realmente puedes lograr algo, sea lo que sea, preguntate si tienes los recursos materiales mínimos necesarios para cumplirlo, te sorprenderás de cosas que están en tu planificación y que no podrás ponerle fecha hasta obtener esos recursos.

T – ¿Este objetivo tiene un rango de tiempo? A menos que esa persona esté planeando leer un libro durante todo el día del domingo, no lo tiene. Sólo dice que leerá un libro el domingo. Pero lo ideal sería que estableciera un rango de tiempo que tenga disponible para cumplir. Tal vez 2 o 3 horas.

Ahora bien, luego de hacernos esas 5 preguntas, una por cada letra del acrónimo SMART, debemos redactar nuestro objetivo de manera que la respuesta a cada una de las preguntas anteriores sea afirmativa para nosotros. Para concluir este ejemplo yo podría mejorar este objetivo general de la siguiente manera:

Objetivo SMART: “Leer mínimo 50 páginas del libro “El Alquimista” de 2 a 4 pm del domingo”

S – ¿Este objetivo es específico? Si, indica que el libro a leer es “El Alquimista”.

M – ¿Este objetivos es medible? Si, indica un mínimo de 50 páginas.

A – ¿Este objetivo es alcanzable? En base a lo que yo, Querube Cruz, leo normalmente; si.

R – ¿Este objetivo es realista? Si lo es, pues tengo ese libro en mi colección.

T – ¿Este objetivo tiene un rango de tiempo? Si, tiene establecido 2 horas de tiempo del domingo para cumplirlo.

La idea es que con los objetivos que planifiques para ti, puedas responder a estas preguntas de manera rápida y afirmativa. Tal vez podrías pensar que es mucho trabajo hacerte 5 preguntas cada vez que te propongas algo, y la verdad es que en el inicio puede que te tome algo de tiempo hacerlo, pero con el tiempo lo harás en automático y terminarás ahorrando tiempo en la ejecución de cada actividad que te lleve a cumplir un objetivo, pues no hay persona más productiva que la que está clara de lo que tiene que hacer.

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